Toolbit

Conversor de bases

Convierte números entre binario, octal, decimal y hexadecimal en tiempo real.

La misma cantidad, distinta notación

Binario, octal, decimal y hexadecimal son todos sistemas posicionales: el valor de cada dígito depende de la posición que ocupa, multiplicada por una potencia de la base del sistema. En decimal, el número 243 vale 2×10² + 4×10¹ + 3×10⁰. Lo único que cambia entre bases es cuántos símbolos distintos hay disponibles por posición — base 2 tiene solo 0 y 1, base 8 va de 0 a 7, base 10 de 0 a 9, y base 16 suma las letras a-f para meter los valores 10 a 15 en un único dígito. Ninguna base es "más correcta" que otra: todas describen la misma cantidad, y elegir una u otra es pura conveniencia según el contexto.

Dónde aparece cada una y por qué

Un transistor está prendido o apagado, sin término medio, así que el binario es literalmente el idioma del hardware: todo lo demás — un entero en memoria, un paquete de red — es binario por debajo. El problema es que escribirlo o leerlo a mano cansa rápido: un solo byte ya son 8 caracteres.

El hexadecimal existe justamente para resolver eso: cada dígito representa exactamente 4 bits (un nibble), así que un byte completo entra en 2 caracteres (0x00 a 0xff). Por eso aparece en direcciones de memoria, colores web (#2dd4a7), direcciones MAC, hashes y volcados de memoria — es la forma más compacta de mostrar binario sin perder la correspondencia bit a bit.

El octal cumple un rol parecido pero agrupando de a 3 bits en vez de 4. Se usa mucho menos hoy, aunque sigue vivo en los permisos de archivos de Unix/Linux (chmod 755), donde cada dígito octal codifica lectura/escritura/ejecución para un grupo (dueño, grupo, otros) en exactamente 3 bits.

El decimal, mientras tanto, es la base que usan las personas para casi todo lo demás — probablemente porque hay diez dedos en las manos —, sin ninguna ventaja técnica particular para la computación.

Cómo pasar de una base a otra

De cualquier base a decimal, la cuenta es sumar cada dígito multiplicado por la base elevada a la posición que ocupa, contando desde 0 a la derecha. El binario 1011:

1×2³ + 0×2² + 1×2¹ + 1×2⁰ = 8 + 0 + 2 + 1 = 11

De decimal a otra base el camino es al revés: dividir repetidamente por la base y anotar los restos, leyéndolos de abajo hacia arriba. Pasar 11 a binario da 11÷2=5 resto 1, 5÷2=2 resto 1, 2÷2=1 resto 0, 1÷2=0 resto 1 — y leyendo los restos de abajo hacia arriba queda 1011.

Ir directo entre binario, octal y hexadecimal (sin pasar por decimal) es más rápido: como 8 es 2³ y 16 es 2⁴, alcanza con agrupar los bits de a 3 o de a 4 según el destino y convertir cada grupo por separado. Por eso el binario se muestra acá ya agrupado en nibbles de 4 bits: deja ver a simple vista la correspondencia directa con cada dígito hexadecimal.

Cómo usar esta calculadora

Escribe un valor en cualquiera de los cuatro campos — binario, octal, decimal o hexadecimal — y los otros tres se actualizan al instante. Cada campo valida que los símbolos ingresados sean válidos para esa base (un 8 no existe en octal, una g no existe en hexadecimal) e indica exactamente qué carácter falló y en qué posición. El resultado también queda en la URL, para compartir o guardar una conversión puntual.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el hexadecimal usa letras además de números?

Porque necesita 16 símbolos distintos por dígito (0 a 15) y solo hay 10 dígitos decimales, así que se agregan las letras a-f para representar los valores 10 a 15 en un solo carácter.

¿Cómo convierto binario a hexadecimal sin pasar por decimal?

Agrupando los bits de a 4 (nibbles) desde la derecha y convirtiendo cada grupo por separado, ya que 16 es 2 elevado a la 4. Por eso esta calculadora muestra el binario ya agrupado en nibbles.

¿Se pueden convertir números negativos?

Esta calculadora trabaja solo con enteros sin signo (positivos). Para representar negativos en binario se usan esquemas como complemento a dos, que quedan fuera del alcance de esta herramienta.